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  • Comunidad Carismática Peruana

¡Tienes que ahorrar en este banco!

Generalmente los bancos te ofrecen mil y un planes y ofertas para que ahorres tu dinero en ellos, incluso usan publicidades novedosas, artistas de la farándula para promocionarlo y hasta te llaman incansablemente al teléfono para que aceptes su propuesta ofreciéndote la mayor seguridad, los mejores intereses.


No digo que este mal trabajar en un banco y menos que esté mal ahorrar, pues la misma Biblia nos dice:


Proverbios 13:11 (NVI) El dinero mal habido pronto se acaba; quien ahorra, poco a poco se enriquece.

¡Es maravilloso y sabio ahorrar y administrar con responsabilidad lo que Dios pone en nuestras manos! ¡Claro que sí! Pero ¿Sabes que es peligroso cuando pones tu confianza en el dinero que ahorras en el banco o debajo del colchón? ¿Por qué? Porque el valor del dinero es incierto y puede echarse a volar.


Proverbios 23:4-5 (NTV) No te desgastes tratando de hacerte rico. Sé lo suficientemente sabio para saber cuándo detenerte. Las riquezas desaparecen en un abrir y cerrar de ojos, porque les saldrán alas y se irán volando como las águilas.

La historia de la humanidad nos ha demostrado esta verdad una y otra vez: las riquezas no pueden dar seguridad y pueden desaparecer de la noche a la mañana. Muchos han sufrido el ver cómo sus ahorros se echaron a volar y, mucho más desafortunadamente, con ellos su paz, sus sueños y su seguridad.


Solo hay un banco capaz de cuidar, multiplicar, hacerlo productivo y transformar tu dinero en una bendición. ¿Cuál es? Deja que el Señor Jesús te lo diga:


Mateo 6:19-20 »No almacenes tesoros aquí en la tierra, donde las polillas se los comen y el óxido los destruye, y donde los ladrones entran y roban. Almacena tus tesoros en el cielo, donde las polillas y el óxido no pueden destruir, y los ladrones no entran a robar.

¡El cielo es un Banco seguro! ¡La voluntad de Dios es una inversión segura! Para ponerte en contexto; los tesoros o riquezas, entre los antiguos, consistían en ropas o mudas de ropa, así como en oro, plata, gemas, vino, tierras y aceite. Significaba una abundancia o acumulación de “cualquier cosa” que se consideraba propicia para el adorno o la comodidad de la vida. El Señor es claro: AQUELLO QUE SE ACUMULA EGOÍSTAMENTE ESTÁ DESTINADO A ROBARTE LA PAZ Y A PERDERSE.


¡El cielo es un Banco seguro! Jesús no está diciendo que no ahorres; sino, que tu mayor esfuerzo está en acumular tesoros en el cielo donde estos no pueden perderse. Hacemos depósitos en el cielo cuando usamos el dinero y nuestra vida para la ejecución de los planes de Dios. Cada vez que pones el dinero en las manos de Dios y para sus propósitos, este es bendecido, asegurado y multiplicado. Cuando eres generoso con quien lo necesita, estás dándole al cielo el permiso de impactar esta tierra. Además, el Señor es honrado en tu administración al ver cómo usas lo que Él te ha dado para extender el Reino.


¡El cielo es un Banco seguro! ¡La voluntad de Dios es una inversión segura! Así, cuando un día te encuentres cara a cara con el Señor, Él dirá: HICISTE LA MEJOR INVERSIÓN.


¡Dios es Bueno Todo el Tiempo!


Pastor Danny Príncipe



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