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  • Comunidad Carismática Peruana

Levanta La Voz

Más de una vez he escuchado frases como: Cada día el mundo está peor, ya no se puede salir a la calle, no es seguro traer hijos a este mundo, etc. Si escuchas bien estas frases no solamente son negativas, si no que exaltan al enemigo y su obra, quien estableció su naturaleza de pecado y muerte en el mundo.


Muchas veces he escuchado también decir a algunos jóvenes, muy orgullosos, “yo no voy a tener hijos, para no exponerlos a una vida llena de peligros y carencias,” esperando recibir una felicitación por ser muy responsables. Tal vez ustedes se preguntan: ¿esos jóvenes eran cristianos?, y la verdad es que lo he escuchado tanto de jóvenes cristianos, como de no cristianos. La vista de la gente se ha desviado tanto, que ya no se enfocan en lo correcto y bueno, sino que se enfocan en lo incorrecto y pretenden llamarlo correcto o bueno como dice la palabra:


Isaías 5:20 ¡Ay de los que llaman al mal bien y al bien mal; que hacen de la luz tinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!

Y así cada día vemos al mundo, poniendo principios que se levantan en contra de los principios de Dios, los cuales fueron establecidos por amor a la humanidad. Podemos ver gente abrazando estos principios demoníacos, como si fueran una verdad real y algo por lo cual sentirse orgullosos. En cambio, Dios estableció mandatos específicos en su palabra, por amor a nosotros. Por ejemplo: “llenen la tierra”, “esposos respétense y ámense”, “amen a sus hijos”, “cuiden sus cuerpos que son templo del Espíritu Santo” y muchos más mandatos; todos ellos para nuestro beneficio.


Mucha gente puede decir: “es que esta es la nueva moda”, “son otros tiempos.” Los tiempos han cambiado, es cierto, pero déjame decirte que los tiempos pueden cambiar en el ámbito natural, pero en el ámbito espiritual “no”. Los principios espirituales y la Palabra de Dios son los mismos, siguen vigentes y en plena operación hoy, mañana y siempre. La Palabra de Dios, el verbo, es decir Jesús, es la expresión máxima de Su incomprensible amor. Una de las finalidades de Dios es que sus hijos se multipliquen en sus generaciones en una forma natural, pero también espiritualmente. Nuestro Padre desea habitar en los corazones de todas las personas, pero lamentablemente no todos están interesados en tener una relación con Él.


Estamos en tiempos difíciles, y no podemos quedarnos callados dejando que niños, jóvenes y adultos, se pierdan en un mundo que les enseña que no hay solución para sus vidas llenas de maldiciones. Dios quiere mostrar a la gente, por medio de ti, que es un Padre amoroso y poderoso, que puede transformar la maldición en bendición por amor a las personas.


Deuteronomio 23:5 (NTV) Pero el SEÑOR tu Dios se negó a escuchar a Balaam y convirtió esa maldición en bendición, porque el SEÑOR tu Dios te ama.

Mucha gente está caminando desesperadamente y apuran su paso, hacia un lugar donde esperan encontrar solución a su vida, pero se dirigen en realidad al lago de fuego y azufre, al infierno. Dios está esperando que tu tomes tu lugar como iglesia, como representante de Él, como su hijo, como portador de buenas noticias. Él te dice ahora, levanta tu voz a favor de los perdidos, porque ellos no pueden ver, pues las mentiras del diablo los han enceguecido.


Proverbios 31:8-9 Habla a favor de los que no pueden hablar por sí mismos; garantiza justicia para todos los abatidos. Sí, habla a favor de los pobres e indefensos, y asegúrate de que se les haga justicia.

¡Dios es bueno, todo el tiempo!


Pastor Carlos Rengifo



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