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  • Comunidad Carismática Peruana

¿Hasta cuándo tendré que soportarlos?

Jesús, cuando vino a esta tierra tuvo que enfrentar una mentalidad totalmente opuesta a la suya, Él siempre andaba en comunión con el Padre y sus pensamientos eran los del Padre, así como sus palabras y sus obras; pero tenía que convivir con personas que tenían otros patrones de pensamientos, de palabras y también de actos.


A esto se le llama soportar; es decir, tolerar o llevar con paciencia, literalmente es llevar una carga o peso sobre sí.


En una ocasión, Jesús ve un tumulto y al preguntarse qué sucedía un hombre le responde.

Marcos 9:17-19 Un hombre de la multitud tomó la palabra y dijo: —Maestro, traje a mi hijo para que lo sanaras. Está poseído por un espíritu maligno que no le permite hablar. Y, siempre que este espíritu se apodera de él, lo tira violentamente al suelo y él echa espuma por la boca, rechina los dientes y se pone rígido. Así que les pedí a tus discípulos que echaran fuera al espíritu maligno, pero no pudieron hacerlo. Jesús les dijo: «¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganme al muchacho».

Sin embargo, Jesús no decía que soportaba cosas triviales, sino que lo que tenía que soportar era la incredulidad de las personas. Después de haber visto las señales y milagros, aun así, no creían. Si bien le era un peso la incredulidad de ellos, sobrellevó esa carga con paciencia mostrándoles una vez más su poder para que así puedan creer en Él.


Marcos 9:20 - 22 Así que se lo llevaron. Cuando el espíritu maligno vio a Jesús, le causó una violenta convulsión al muchacho, quien cayó al piso retorciéndose y echando espuma por la boca. —¿Hace cuánto tiempo que le pasa esto? — preguntó Jesús al padre del muchacho. —Desde que era muy pequeño—contestó él—. A menudo el espíritu lo arroja al fuego o al agua para matarlo. Ten misericordia de nosotros y ayúdanos si puedes.

Este hombre no creía en la capacidad de Jesús para liberarlos, primero se queja de los discípulos y ahora le cuestiona a Jesús diciendo “si puedes”.


Marcos 9:23 - 24 —¿Cómo que “si puedo”? — preguntó Jesús—. Todo es posible si uno cree. Al instante el padre clamó: —¡Sí, creo, pero ayúdame a superar mi incredulidad!

El obstáculo de este milagro no era si Jesús podía o no, o si los discípulos podían o no, sino que este hombre no creía. Esto es lo que Jesús le muestra al escuchar su pregunta. Este hombre pensaba que creía, pero finalmente reconoce su incredulidad.




Nuestro mayor error es asumir que tenemos fe, asumir que creemos. Nuestra fe se evidencia en nuestras palabras y acciones. Las palabras de este hombre delataron su incredulidad. Jesús lleno de amor y paciencia, lo ayudó.


Marcos 9:25 - 27: Cuando Jesús vio que aumentaba el número de espectadores, reprendió al espíritu maligno. «Escucha, espíritu que impide que este muchacho oiga y hable—dijo—. ¡Te ordeno que salgas de este muchacho y nunca más entres en él!». Entonces el espíritu gritó, le causó otra convulsión violenta al muchacho y salió de él. El muchacho quedó como muerto. Un murmullo recorrió la multitud: «Está muerto», decía la gente. Pero Jesús lo tomó de la mano, lo levantó y el muchacho se puso de pie.

Jesús libera a este muchacho y la multitud que había visto a Jesús hacer otros milagros, creen que el muchacho se ha muerto; entonces Jesús lo levanta y este joven queda libre. La multitud tuvo que esperar, ver para creer, a esto Jesús le llama incredulidad. Él nos llama a creer para ver.


Él tuvo que soportar una “generación incrédula”, la pregunta es hoy ¿tiene que soportar una “iglesia incrédula” que duda de su capacidad para hacer milagros?, y que a su vez cuestiona cuando hay una manifestación del Espíritu Santo, que obstaculiza el mover de Dios con su razonamiento mental. Es triste ver creyentes que a pesar de haber seguido a Cristo tantos años siguen con una mentalidad incrédula.

¿Jesús tiene que soportar tu incredulidad? ¿Jesús tiene que soportar tus cuestionamientos o mentalidad terrenal? O ¿Jesús puede gozarse al escuchar tus meditaciones que están llenas de fe? ¿Puede alegrarse al verte creerle por encima de lo que se ve en el panorama?


Hebreos 11:6 De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad.

Cada vez que le crees a Dios, Él se alegra y puede descansar en que su plan sobrenatural puede hacerse sin estorbos en tu vida. Alegra el corazón de Dios confiando en Él y en su poder.


Pastora

Daniela Príncipe


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