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  • Comunidad Carismática Peruana

Escucha la voz de Dios y créele

Cuando enfrentamos adversidades, momentos complejos y panoramas inciertos, precisamos escuchar una voz autorizada. Cuando escuchamos una voz que ofrece esperanza y liberación, nuestra alma entra en reposo independientemente de lo que tengamos delante de nuestros ojos. Es como cuando vamos al médico con alguna dolencia y este nos dice que la situación es superable, y luego nos ofrece en una receta alguna medicina que aliviará la condición. El solo escuchar ese reporte favorable y empezar a tomar dicha medicina genera un tipo de paz en el corazón, aunque quizá los síntomas no parezcan irse todavía. En el fondo de nuestro corazón sabemos que esa situación desfavorable pasará. Amados y amadas, eso (de manera simple) se llama FE. Fe en los médicos y en las medicinas.


¿Cuántas veces Dios nos ofrece reportes favorables, dirección específica, información privilegiada acerca del futuro, declaración de ayuda eterna y poderosa; pero, nosotros no le escuchamos y no le prestamos atención? ¡Ni siquiera le creemos! CUANDO DIOS HABLA, ESPERA SER ESCUCHADO Y CREÍDO POR SUS HIJOS. ¿Por qué? PORQUE LA VOZ DE DIOS PUEDE SALVAR, PRESERVAR Y LIBERAR. Fíjate la siguiente historia de Pablo:


Hechos 27:21-26 Nadie había comido en mucho tiempo. Finalmente, Pablo reunió a la tripulación y le dijo: «Señores, ustedes debieran haberme escuchado al principio y no haber salido de Creta. Así se hubieran evitado todos estos daños y pérdidas. ¡Pero anímense! Ninguno de ustedes perderá la vida, aunque el barco se hundirá. Pues anoche un ángel del Dios a quien pertenezco y a quien sirvo estuvo a mi lado y dijo: “¡Pablo, no temas, porque ciertamente serás juzgado ante el César! Además, Dios, en su bondad, ha concedido protección a todos los que navegan contigo”. Así que, ¡anímense! Pues yo le creo a Dios. Sucederá tal como Él lo dijo. Pero seremos náufragos en una isla».

Pablo se encontraba preso, bajo vigilancia, en un barco dirigido por gente atemorizada, en medio de un clima de desconsuelo, derrota e incertidumbre, en medio de una situación climática incambiable y desoladora y; en medio de todo ese paisaje, Pablo dice: “¡Yo acabo de escuchar a Dios! ¡Yo conozco esa voz! ¡Yo le creo a mi Dios! Esto se ve mal, pero seremos liberados. Enfrentaremos una situación complicada, pero, estaremos bien”.


¡Cuán importante es escuchar la voz correcta en medio de una tempestad! Y cuán vital es creerle a esa voz para ver liberación. Pablo y toda la tripulación se enfrentaron a un naufragio, pero fueron liberados. Antes de lanzarse al agua comieron, dieron gracias a Dios y se animaron con las palabras de Pablo. Dios quiere darte la misma paz y liberación, creerle a la voz de Dios hace la diferencia en toda etapa de la vida y en medio de las más crueles tempestades. La voz de Dios te dará información privilegiada, te dará paz cuando otros no la tienen, te dará ánimo cuando otros ya están tirando la toalla, te dará seguridad, aunque la tormenta de enfermedad o escasez arremeta contra tu vida. ¡Escucha, cree, actúa y obedece en la dirección de Dios!


Liberación viene, ¿puedes escucharle?


Entonces créele y sé liberado.


¡Dios es bueno, todo el tiempo!



Pastor Danny.


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