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  • Comunidad Carismática Peruana

Decisiones

Nuestra vida está compuesta por las circunstancias vivimos y por las decisiones que tomamos. Decidir correctamente es clave para desarrollar una vida que nos sea agradable de vivir. Pero ¿Cómo aprendemos a tomar buenas decisiones? La respuesta es: "de la mano del Espíritu Santo".


Hubo un tiempo en mi vida en el cual tomaba decisiones según mi carne, a pesar de que ya había recibido a Cristo como mi Señor y Salvador y además congregaba fielmente en nuestra iglesia. Solo puedo decirles que estas decisiones tomadas según mis pensamientos, sentimientos y emociones naturales trajeron siempre destrucción a mi vida y a mi entorno. Hasta que poco a poco aprendí que mi vida jamás sería agradable y buena si no hacía la voluntad de Dios, que realmente es la única voluntad buena, agradable y perfecta.


Haber recibido a Cristo es solo la puerta de entrada, congregar es el primer paso hacia adentro; pero hay mucho más para profundizar después de esto. Es por esta razón que, aunque tengamos a Cristo en nuestro corazón y estemos congregando en una Iglesia, podemos seguir tomando decisiones equivocadas y que van en contra de la voluntad de Dios. Inclusive hay muchas ocasiones en las que podemos pensar, según nuestro entendimiento, que estamos decidiendo correctamente.


En Is 55:7-9 dice:


"Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos."

Nunca tomemos decisiones por nuestra propia sabiduría o entendimiento, pues estos son nada comparados con la sabiduría de Dios. Es maravilloso haber recibido a Cristo en nuestro corazón y congregar en una iglesia, pero es imprescindible que busquemos a nuestro Padre en comunión y que tengamos una relación con Él; pues, solo de esta forma podremos recibir de su sabiduría para empezar a vivir la vida que Él diseñó para nosotros. Aquella que es buena, agradable de vivir y perfecta a sus ojos.



Pastora Paola Rengifo


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